Huevo de Dragón
Un niño que hace senderismo con su papá descubre un huevo brillante en una cueva que se abre para revelar a un bebé dragón, lo que desata una peligrosa aventura para protegerlo de quienes quieren capturarlo.
Tú y tu papá tienen una tradición: cada sábado de verano caminan juntos por un sendero nuevo. Tu papá es guardabosques y conoce cada montaña y cada valle en ochenta kilómetros a la redonda. Tú eres de esas personas que se detienen a voltear piedras y espiar en charcas de marea, siempre con la esperanza de encontrar algo que nadie más haya visto jamás.
Este sábado están enfrentando la Montaña Roca Negra, el pico más alto del condado. Tu papá te ha estado prometiendo esta caminata desde tu cumpleaños número once, y llevas semanas entrenando.
'Mantén la vista en el sendero, no en el paisaje,' dijo tu papá sin voltear, sus botas de montaña crujiendo sobre la grava del zigzag. 'Habrá tiempo de sobra para mirar alrededor cuando lleguemos arriba.'
'¡Pero papá, mira eso!' dijiste, deteniéndote a contemplar el valle que se extendía abajo como una colcha verde de retazos. Nunca habías estado tan alto.
Él se dio vuelta y sonrió. 'Está bien, sí. Eso sí que es espectacular.'
El sendero era empinado y el sol pegaba fuerte entre los pinos, pero no te importaba. Algo en ese día se sentía distinto -- eléctrico, como el aire antes de una tormenta. Como si la montaña estuviera conteniendo el aliento, esperando a que encontraras algo.