La Biblioteca Embrujada
Encerrado en la biblioteca después del anochecer, un niño descubre que los personajes de los libros cobran vida por la noche, y necesitan ayuda para volver a casa.
Te llamas Sam Delgado, y eres el más devorador de libros de toda la Primaria Millbrook. Mientras otros niños pasan las tardes en la pista de patinaje, tú estás acurrucado en el rincón de pufs de la Biblioteca Municipal de Millbrook, tragándote cada historia que cae en tus manos.
'¿Otra vez AQUÍ?' te dijo ayer tu amiga Tasha, pasando con su patineta. 'Es VERANO, Sam.'
'Sé lo que es el verano,' dijiste, pasando una página. 'El verano es más tiempo para leer.'
Todas las bibliotecarias te conocen por tu nombre, y la señora Huang hasta te deja ordenar las devoluciones a veces. 'Conoces el Sistema Decimal Dewey mejor que la mitad de mis pasantes,' te dijo una vez, y ese sigue siendo el mejor cumplido que has recibido en tu vida.
La biblioteca es tu lugar favorito en el mundo entero, un reino silencioso de historias donde te sientes perfectamente en casa. Esta noche te quedaste leyendo un poco más de la cuenta. Lo último que escuchaste fue a la señora Huang gritando '¡Hora de cerrar!' desde algún lugar cerca del mostrador. 'Una página más,' susurraste. 'Solo una página más.'
Debiste perder la noción del tiempo, porque cuando por fin alzaste la vista, las luces estaban apagadas, la puerta estaba cerrada con llave, y un extraño resplandor dorado se filtraba entre los libros del estante más lejano. 'Eh,' le susurraste a la biblioteca vacía. 'Eso es nuevo.'