Cariño, ¡Me Encogí Yo Solo!
Un niño se toma por accidente una poción que encoge en la feria de ciencias de la escuela y debe sobrevivir en un mundo gigante, hacerse amigo de insectos y encontrar la forma de volver a su tamaño normal.
Eres de esos niños que tocan cosas que no deberían tocar. No lo puedes evitar. Si un cartel dice 'PINTURA FRESCA,' lo tocas con el dedo. Si un frasco dice 'NO ABRIR,' le desenroscas la tapa. Tu mejor amiga Marcy dice que tu curiosidad te va a meter en verdaderos problemas algún día, y probablemente tiene razón.
'Un día vas a tocar algo que te toque de vuelta,' te dijo Marcy la semana pasada, negando con la cabeza con esa mirada que te da -- mitad molesta, mitad impresionada.
Esta noche es la feria de ciencias de la Primaria Oakdale, y Marcy te arrastró para ver su volcán de bicarbonato. El gimnasio está repleto de proyectos -- baterías de papa, modelos del sistema solar, y una exhibición aterradora sobre el moho. Tú no eres de ciencias, pero hay que admitir que las botanas gratis están bastante buenas. Marcy se fue hace diez minutos a buscar más brillantina para su volcán, y ahora estás parado solo, aburrido, justo al lado de una mesa con el letrero 'BEBIDAS EXPERIMENTALES -- NO TOCAR.'
Ay, no. Ay, no, no, no. Ahí está -- un vaso de laboratorio lleno de un líquido morado burbujeante, sentado ahí NOMÁS, prácticamente rogando que lo prueben. Tu cerebro dice 'aléjate.' Tus manos dicen 'levántalo.' Tu estómago dice 'me pregunto a qué sabrá eso.'
'No lo hagas,' te susurras a ti mismo. 'Tú SABES que no.' ¿Pero de verdad? ¿De verdad lo sabes?